Villademor de la Vega

Villademor de la Vega es un municipio situado en la zona sur de la provincia de León, en la comarca denominada '' Vega de Toral ». Está formado únicamente por el pueblo de Villademor, y el último censo de población nos deja unos datos de 291 habitantes. Durante las décadas de los 50 y los 60, su población superaba Los 1100 habitantes, pero como la mayoría de pueblos de la provincia de León está sufriendo un proceso de despoblación progresiva.

El municipio limita con los municipios de San Millán de los Caballeros por el norte, Valencia de don Juan por el este, Toral de los Guzmanes por el sur y Laguna de Negrillos por el oeste. La distancia a León es de 38 kilómetros y podemos acceder a Villademor por la carretera nacional N-630, así como por la carretera comarcal LE-7518, conocida como Carretera vecinal.

En este municipio tuvo gran importancia la trashumancia, por el discurren varias vías pecuarias como el Camino Real o la del Cordel de León, que es la más importante. Algunas de ellas han servido como guía para la construcción de las carreteras actuales. Su origen es antiguo y servían para dar paso a los rebaños hacia los pastos de verano en la provincia de León y hacia los pastos de invierno en Extremadura. Estas vías se clasificaban según su importancia en cañadas, cordeles y veredas, cada una con un tipo de anchura distinta. También hay que mencionar el Camino del Salvador, ya que la Ruta de la Plata al llegar a Benavente tenía una variación hacia León utilizada por los peregrinos y que pasaba por el pueblo de Villademor, y se utilizaba para coger el itinerario a Oviedo para visitar El Salvador.

El pueblo de Villademor aparece documentado por primera vez en el siglo X, año 924 mediante un documento del rey asturiano Ramiro I, hijo de Alfonso III, en el que se nombra al pueblo y a la iglesia de San Pedro. El topónimo Villademor puede proceder de ‘villa’ entendido como una propiedad agraria situada en un terreno bueno para el cultivo y ‘demor’ puede entenderse como un hidrónimo, ya que ‘mor’ significa agua o río, y al estar el pueblo cerca del río Esla cabe la posibilidad de que provenga de ahí. Otra posibilidad es que ‘mor’ sea un antropónimo y nos indique que la villa pertenecía a alguien de quien haya derivado este sufijo ( Villa de Mor).

A lo largo de la historia el pueblo ha sido mencionado con diferentes denominaciones, como Villam de amor, Villa de Maure, Villa Mauro, Villadamor, Villa de Mor, hasta quedarse con el nombre actual de Villademor de la Vega desde mitad del siglo XVIII.

Una de las cosas que más llaman la atención de este pueblo es la conservación de sus dos ermitas, puesto que muchos pueblos no tienen una construcción de estas características, pero lo normal es que tengan una. Hay quien mantiene que llegó a haber hasta siete.

El escudo municipal tiene tres partes diferenciadas, en el lado izquierdo sobre fondo rojo, dos llaves plateadas entrelazadas que representan a San Pedro, ya que la iglesia de la localidad esta bajo la advocación de este santo. En el lado derecho sobre fondo verde, el rollo de oro que corresponde con el rollo de justicia que existe en el pueblo y es símbolo del mismo. Por último entre ambas partes, ondas de color azul y blanco que representan el agua del río Esla, que pasa por las cercanías de la localidad.

Lugares de interés:

  • Iglesia de San Pedro: llamada »La Catedral de la Vega» por su tamaño superior al resto de iglesias de la zona. Existen evidencias de que antes de la construcción que vemos hoy en día existió una iglesia en el mismo lugar. Es una iglesia de planta rectangular con tres naves diferentes tanto en tamaño como en altura, y tiene componentes de estilo mudéjar. Tiene una torre de planta cuadrada en la que destaca un reloj. En el interior de la iglesia destaca la existencia de siete retablos, cada uno de ellos dedicado a una Virgen o a un Santo.
  • Ermita del Cristo: es un edificio sencillo situado en el casco urbano, que pasa bastante desapercibido. Se llamó también ermita de San Antonio porque conservaba la imagen de este Santo en su interior. Construida con materiales diversos: tapial, adobe y ladrillo. Alberga en su interior los pasos de Semana Santa.
  • Ermita de la Piedad: es una construcción del siglo XVII, construida entre los años 1690 y 1700, situada a las afueras del pueblo. Ha sufrido restauraciones a lo largo de su historia, siendo la última bastante reciente en el año 2010 con algunas variaciones en su estructura. Está construida con tapia real, con algunas partes de adobe y ladrillo. Tiene una sola nave y dispone de una torre de planta cuadrada. En su interior destaca la talla de la Virgen de la Piedad y su artesonado.
  • Rollo de Justicia: declarado Bien de Interés Cultural en 1963. Es una columna de piedra con capitel corintio coronada por un león rampante. Erigido en los primeros años del siglo XVII, con motivo de la declaración de villazgo durante el reinado de Felipe IV y conocido por los habitantes del pueblo como ‘la Mona’ . Es un monumento singular de los que apenas quedan en la provincia, ya que los que existían en la antigüedad muchos fueron derribados.
  • Casa solariega de los Ordás: situada en la plaza mayor del pueblo, tiene un escudo hidalgo en su fachada.
  • Zona de bodegas y cuevas.

Foto de la Web de Salvador Centeno.

Fiestas y tradiciones:

  • La Piedad: Segundo fin de semana de Enero.
  • San Antonio: tercer fin de semana de Enero.
  • Fiesta del Señor: se celebra el domingo siguiente al Corpus. Destaca una procesión que recorre las calles de Villademor.
  • Nuestra Señora: se celebra el día 15 de Agosto.
  • Nuestra Señora en Septiembre: el día 8. Se realiza una misa en la ermita de la Piedad.
  • Fiesta de fin de verano: no coincide con ninguna celebración religiosa siendo los vecinos los que organizan esta fiesta.

Fotografías:

Agradecimientos a Salvador Centeno por su ayuda para la realización de este artículo. Desde este blog os invitamos a visitar su web sobre Villademor de la Vega, donde hemos obtenido algunos datos y en la que existe información ampliada y muy completa.

2 comentarios en “Villademor de la Vega

  1. Avatar de Desconocido Anónimo

    Romance de Villademor

    En la Vega leonesa,
    donde el río canta al sol,
    duerme un pueblo entre las eras:
    llamado Villademor.

    Cuentan viejos labradores,
    junto al fuego narrador,
    que nació su dulce nombre
    de una historia y de un dolor.

    Vivía un mozo plebeyo,
    honrado y trabajador,
    con el alma enamorada
    de un destino soñador.

    Cerca estaba San Millán,
    villa noble de señores,
    donde vivía una dama
    de mucho linaje y honor.

    Bajo el tilo la vio el mozo

    y ella vio que la miró
    y al cruzarse sus miradas
    se les prendió el corazón.

    Mas el mozo, en su locura,
    sin temer el deshonor,
    una noche la raptó
    como si fuese un ladrón.

    Por las sendas de la Vega
    la llevó presa de amor,
    hasta el pueblo donde el aire
    les juraba protección.

    En secreto se casaron
    ante el altar y ante Dios,
    y sellaron su destino
    con un beso de pasión.

    Mas el padre de la novia,
    al conocer la traición,
    juró vengar su vergüenza
    por la fuerza y por rencor.

    Mandó alzar frente a la iglesia
    rollo de mudo rigor,
    la “Mona”, piedra que mira
    sin piedad ni compasión.

    Y ante el pueblo convocado,
    bajo un cielo sin perdón,
    el mozo fue condenado
    por su amor y condición.

    Cuentan que la hermosa dama,
    presa de puro dolor,
    vio caer al que adoraba
    sin poder pedir perdón.

    Cuando el látigo silbaba,
    dicen, el aire lloró,
    incluso el Esla detuvo
    su corriente por temor.

    El mozo, antes de morir,
    musitó ya sin temor:
    “Muero por haber amado,
    ¡que me juzgue sólo Dios!”

    Y la dama, enloquecida,
    consagró su corazón,
    viviendo sola en el templo,
    presa eterna del amor.

    Por eso dicen los viejos

    que se ve su aparición

    en la sombra de la Mona

    si miras de refilón.

    Y dicen también los viejos

    que se puede oír su voz

    si entre la iglesia y la Mona

    quedas la respiración.

    Desde entonces, el lugar,
    lugar de amor y pasión,
    tomó el nombre de su historia:
    como ¡Villa del amor!

    Pasaron siglos y siglos,
    y quedan sombra y rumor,
    del amor viene su nombre,
    nombre de Villademor.

    Y aún al caer la tarde,
    se escucha el viejo rumor,
    que suena entre las campanas:
    “Villa de amor… Villademor.”

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