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Villaornate y Castro

Situado al sur de la provincia de León, en la comarca tradicional de Esla-Campos, el municipio de Villaornate y Castro está integrado por dos núcleos de población: Villaornate y Castrofuerte.

El término municipal limita con los municipios de Valencia de Don Juan y Toral de los Guzmanes por el norte, Villabraz, Fuentes de Carbajal y Campazas por el este, Villaquejida por el sur y Villamandos y Algadefe por el oeste.

La población del municipio a fecha de 2025 era de 354 habitantes. La distancia a León es de 51 kilómetros.

La principal vía de acceso al municipio es la carretera LE-512, que une Mansilla de las Mulas con Valderas pasando por Valencia de Don Juan. Esta carretera atraviesa el término municipal y comunica directamente los dos pueblos que lo integran.

El escudo del municipio consta de una tinaja al natural, mantelado en curva de gules, a la izquierda una iglesia de plata y a la derecha un castillo de plata mazonado de sable y aclarado de gules. La corona real remata el escudo por la parte superior.

Villaornate y Castrofuerte ha sido tradicionalmente un municipio ligado a la agricultura y la ganadería. Entre sus hitos destaca el hecho de haber sido el primer pueblo de la provincia de León en disponer de una cosechadora de remolacha, reflejo de la importancia que este cultivo tuvo en la economía local.

El territorio estuvo habitado desde época antigua, como demuestra el yacimiento romano de Castrillino. La tradición sostiene que este enclave llegó a ser más importante que la actual Villaornate, aunque terminó despoblándose. En este lugar existió una iglesia que permaneció en pie hasta el siglo XIX. Durante la Edad Moderna, estas tierras pasaron a formar parte del Marquesado de Astorga.

En un inicio se planteó un ayuntamiento que incluía a Campazas, Villafer y algún pueblo que quedó despoblado posteriormente. Posteriormente se hizo un Ayuntamiento independiente para ambos pueblos, y querían separarse, y esto estuvo vigente hasta 1977, momento en el cual vuelven a unirse en la misma entidad.

Los pueblos:

Villaornate: Los primeros indicios de ocupación humana en la zona se remontan a la Edad del Bronce, gracias a los restos arqueológicos hallados en el yacimiento de El Pelambre.
La primera referencia documental a la localidad aparece en el año 1099, en un documento relativo a las propiedades del monasterio de Santa María de Algadefe, donde figura con el nombre de Villa Ornad. Ya en el siglo XIII aparece citada con su denominación actual.
Según la tradición popular, el nombre de la localidad estaría relacionado con los antiguos Marqueses de Ornate, a quienes también se atribuye la construcción de la iglesia parroquial. Otra acepción posible es que venga de Villa de Hornos, por las tejeras que existían en la zona.
Con 214 habitantes, Villaornate es el núcleo de mayor población del municipio.

Lugares de interés:

  • Iglesia de la Magdalena: La iglesia parroquial, construida en el siglo XVII, constituye el principal monumento de la localidad. En su interior destaca el retablo mayor, presidido por diversas imágenes de Santos, así como una talla de San Isidro Labrador, que cada 15 de mayo recorre las calles del pueblo en procesión durante las fiestas patronales.
  • Bodegas.

Fiestas y tradiciones:

  • San José: 19 de Marzo.
  • El Cristo: se celebra la tercera semana de Septiembre, siendo una de las festividades más importantes del calendario local.
  • Encierro de Campo: Organizado por la Asociación Los Cuernos, este singular evento tiene como protagonistas las vaquillas y los caballos en un recorrido por el campo. La jornada suele completarse con una parrillada popular y diversas actividades festivas.

La Asociación Juvenil de Villaornate desarrolla una intensa actividad durante todo el año con el objetivo de dinamizar la vida del pueblo. Entre las iniciativas que organiza destacan la Cabalgata de Reyes, la pinada del Mayo, la Semana Cultural y una carrera popular, además de otras propuestas dirigidas a todas las edades.
Una de las citas más originales del municipio es la concentración organizada por la Asociación de Vespinos, que reúne cada año a más de un centenar de ciclomotores clásicos. Coincidiendo con la festividad de San José, los participantes realizan una ruta por la comarca, disfrutan de una comida popular y participan en pruebas como la carrera de lentos o la competición de aceleración. La jornada concluye con una vistosa antorchada.

Fotografías de Villaornate:

Castrofuerte: Con una población de 140 habitantes, Castrofuerte conserva un marcado carácter rural y un interesante patrimonio ligado a la historia ferroviaria de la comarca. Se sabe que existió un castro prerromano, y esto puede ser el origen del topónimo, existió una fortaleza árabe en un alto, del que ya no quedan restos. Castro Oleret fue el primer nombre que aparece documentado en la historia, y posteriormente Castro Feret. El pueblo tenía cercas a su alrededor, y esto posiblemente es lo que hizo que el topónimo evolucionase hacia Castrofuerte. El pueblo en la Edad Media tenía un derecho de portazgo, una barca que pasaba a la gente por el río y cobraba por ello.
El pueblo fue de Señorío durante la Edad Media, Pedro Barba, un noble castellano era el Señor de esta villa y de la vecina de Castilfalé.
En Castrofuerte existió un despoblado, llamado San Antonio, donde hubo un monasterio templario en el que se encontraron restos.

Lugares de interés:

  • Antigua estación del tren burra: A las afueras del pueblo se conserva el edificio de la antigua estación del popular Tren Burra, el ferrocarril de vía estrecha que unía Medina de Rioseco con Palanquinos. Hoy constituye uno de los principales testimonios del pasado ferroviario de la zona.
  • Iglesia de Santo Tomás: cuenta con una planta de cruz latina y una torre de piedra rematada en ladrillo en la parte superior tras haber sido restaurada en el año 2002.
  • Restos de la Ermita: En la calle principal de la localidad aún pueden contemplarse los restos de una antigua ermita, testimonio del patrimonio religioso desaparecido del municipio.
  • Ruinas de la iglesia de San Pedro: localizada al lado del cementerio del pueblo, conserva la espadaña.
  • Vía Verde de Castrofuerte a Valencia de Don Juan: es un camino de algo más de 10 kilómetros de longitud, que une ambas localidades siguiendo el tramo de la vía del tren que unía ambas localidades.
  • Bodegas.

Fiestas y tradiciones:

  • San Blas: 3 de Febrero.
  • San Isidro Labrador: 15 de Mayo.
  • Fiesta del verano: se celebra el primer viernes del mes de Agosto.
  • Pendón de Castrofuerte: La localidad conserva un antiguo pendón concejil, restaurado hace algunos años y presente en numerosos encuentros y celebraciones tanto dentro como fuera de la provincia de León, mediante la Asociación de pendoneros.
  • Concentración motera ‘Los Cigüeños’: Celebrada entre finales de enero y principios de febrero, esta concentración supera ya las dos décadas de historia y reúne a numerosos aficionados al mundo del motor procedentes de distintos puntos de la provincia y de otras comunidades.

En Castrofuerte hay una Asociación de Jubilados y Pensionistas ‘Santo Tomás’, que ya cuenta con más de 20 años de historia y realizan diversas actividades y excursiones.

Fotografías de Castrofuerte:

Agradecimientos: Ayuntamiento de Villaornate y Castro, Juan Ignacio de Castrofuerte.

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Toral de los Guzmanes

Toral de los Guzmanes es un municipio situado en la vega del río Esla, al sur de la provincia de León. El término municipal está formado únicamente por la localidad de Toral de los Guzmanes.

El ayuntamiento limita con los terrenos de Villademor de la Vega por el norte, Laguna de Negrillos por el oeste, Algadefe por el sur y Valencia de Don Juan y Villaornate y Castro por el este.

Según el último censo, correspondiente al año 2025, el municipio cuenta con 495 habitantes.

Comunicaciones: la localidad está atravesada por la carretera N-630 (Gijón-Sevilla) y muy próxima a la autovía A-66, lo que le proporciona excelentes comunicaciones. Además, una carretera local la conecta con Valencia de Don Juan, principal núcleo urbano de la comarca. La ciudad de León se encuentra a 42 kilómetros.

El escudo de Toral de los Guzmanes está dividido en tres cuarteles. El primero muestra un castillo de oro acompañado por dos calderas del mismo metal, símbolos del linaje de los Guzmán. El segundo presenta un jaquelado de gules y veros, emblema de la familia Quiñones. El tercero está representado por una espiga de sinople, símbolo de la fertilidad de las tierras de la vega. El conjunto aparece timbrado con la corona real.

Tradicionalmente, la economía del municipio ha estado ligada a la agricultura y la ganadería. Durante décadas destacó el cultivo de la remolacha azucarera, cuya producción se trasladaba a la azucarera de Benavente. En la actualidad predominan cultivos como el maíz, el girasol, los cereales y la colza.

El pueblo:

Toral de los Guzmanes se asienta en una extensa llanura entre el río Esla y el páramo leonés. La fértil vega que rodea la localidad constituye una de las zonas agrícolas más importantes de la provincia. La primera referencia documental conocida al pueblo data del año 989. En ella aparece citado como Toral de la Vega, en una donación realizada por el rey Vermudo II a Munio Fernández, quien recibió la villa a cambio de un caballo. Hablando de toponimia, Toral, en esta zona de España se relaciona con prado comunal o de pasto, especialmente el destinado al ganado vacuno o de labor. El sobrenombre ‘de los Guzmanes’ hace referencia al linaje de esta familia, la cual tuvo mucha importancia en el pueblo.

Lugares de interés:

  • Palacio de los Guzmanes: edificio del siglo XIII, construido en tapial, lo mando construir el alcalde de la ciudad de León, Juan Ramírez y su mujer María García de Toledo, y fue utilizado como su residencia. Fue reformado en el siglo XVI por Ramiro Núñez de Guzmán y su mujer María de Quiñones, y pusieron su escudo. Ramiro Núñez de Guzmán fue una figura importante, comunero de León, fue condenado a muerte por el rey Carlos I y emigró a Portugal para intentar salvarse. Su mujer María de Quiñones fue al Palacio de Toral a refugiarse, reforzó los muros, hizo acopio de víveres y resistió el asedio durante cuatro meses. Finalmente consiguió salvar su vida y el Palacio, negociando su rendición. Años después el rey Carlos I perdonó a todos los comuneros que se habían sublevado y Ramiro pudo volver, y el Palacio de Toral pasó a ser su segunda residencia, ya que su primera residencia pasaría a ser un Palacio en León, el Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación de León, el cual fue reformado.
    El palacio cuenta con un patio de armas, el cual servía para su defensa, y se articula en torno a un pozo, el cual abastecía de agua, lo que era indispensable en caso de ataque. También contaba con un foso rodeando todo el edificio, aunque en la actualidad se encuentra tapado. En la reforma de este siglo, los castillos se convirtieron en palacios y el patio de armas paso a tener una función más de disfrute.
    A finales del siglo pasado, se encontraba en ruinas y se consiguió restaurar hasta lo que vemos hoy. La torre del homenaje se cree que es la que actualmente se emplea como edificio del ayuntamiento, y es la única que no se conservaba, y la que se ha construido en material diferente a las otras tres, pues está hecha de ladrillo, y se ha respetado el mismo tamaño.
    El palacio alberga las oficinas municipales y un museo etnográfico en su interior que se puede visitar, el cual dispone de muchos objetos tradicionales que merece la pena visitar, ordenadas por oficios, para conocer en profundidad como eran las herramientas que se empleaban antaño para la vida cotidiana.
    Especial interés merece el Salón de Plenos, decorado con mobiliario de estilo clásico y presidido por un gran lienzo que representa la entrada de los Reyes Católicos en Toral de los Guzmanes durante el verano de 1487, estancia documentada en la que los monarcas permanecieron tres noches en la localidad. La obra fue realizada por un norteamericano que se hizo llamar ‘Gregory’, quien tomó como modelo a numerosos vecinos del municipio. En ella aparecen representados el Palacio de los Guzmanes y la Torre de San Juan.
  • Museo del Botijo: También instalado en el Palacio de los Guzmanes, el Museo del Botijo alberga una de las colecciones más importantes del mundo dedicadas a esta singular pieza de la alfarería tradicional.
    La colección, propiedad del riojano Jesús Gil Gibernau, fue cedida de forma altruista para su exposición permanente en Toral de los Guzmanes. Reúne más de 3.000 botijos procedentes de todas las comunidades autónomas españolas y de numerosos países, incluyendo ejemplares que datan del siglo XVIII.
    El museo ostenta el Récord Guiness como la mayor colección de botijos del mundo.
    Las visitas son guiadas, tienen una duración aproximada de una hora y permiten descubrir la evolución histórica, las diferentes tipologías y los usos tradicionales del botijo. Existe además la posibilidad de completar la visita con el Museo Etnográfico.
  • Bodegas: Las bodegas se sitúan a las afueras del municipio, excavadas en una zona arcillosa especialmente adecuada para la conservación del vino. Antiguamente constituían un importante punto de encuentro para los vecinos, que elaboraban allí su propio vino. Hoy continúan siendo un espacio de reunión y ocio, especialmente durante los fines de semana.
  • Torre de San Juan: Es el único elemento conservado de la antigua iglesia de San Juan. Data del siglo XIII , es de estilo mudéjar, y tiene una altura de unos 22 metros. La torre ha sido acondicionada como mirador y ofrece una magnífica panorámica de la vega del Esla, el casco urbano y el entorno del municipio.
  • Monasterio Nuestra Señora de Belén: es sede de una comunidad de Monjas Jerónimas de clausura.
    Fue fundado en 1990 gracias a la donación de una persona estrechamente vinculada al municipio. El monasterio dispone de una capilla abierta al culto y de un obrador donde las religiosas elaboran de forma artesanal una amplia variedad de dulces y productos de repostería que pueden adquirirse durante la visita.
  • Iglesia de Santa María: La Iglesia de Santa María es el principal templo parroquial de la localidad.
    Construida durante el siglo XVI en tapial y ladrillo, presenta planta de tres naves separadas por arcos apuntados apoyados sobre pilares octogonales rematados por molduras biseladas.
    Originalmente disponía de una torre y una cúpula que no han llegado hasta nuestros días.
    Entre las obras de arte que albergó destaca el grupo escultórico de Santa Ana enseñando a leer a la Virgen, procedente de una antigua ermita desaparecida del municipio y conservado actualmente en el Museo Provincial de León.
    En contraste con la arquitectura histórica del edificio sobresalen también sus modernas vidrieras, que aportan una atractiva iluminación al interior del templo.
  • Escudos heráldicos en algunas viviendas del pueblo.

Fiestas y tradiciones:

  • Domingo tortillero: Una de las celebraciones más populares de la localidad, se trata de una jornada festiva en la que los vecinos se reúnen para disfrutar de una comida campestre, manteniendo viva una tradición profundamente arraigada en el municipio.
  • Los quintos: es una fiesta que hacen los jóvenes que cumplen 18 años, y se celebra en el mes de Febrero. Si no hay nadie para organizarla, es el bar del pueblo el que se encarga de que se celebre.
  • Procesión del Viernes Santo: La Semana Santa cuenta con una de sus celebraciones más singulares en la procesión del Viernes Santo, conocida popularmente como la Procesión de las Abas.
    El recorrido concluye en la plaza de la iglesia, donde se enciende una tradicional hoguera que pone fin a la celebración.
  • Día de Santa Cruz: El 3 de mayo los jóvenes acostumbran a reunirse para comer en el campo, mientras que los mayores celebran la jornada en las bodegas del municipio.
    Muchos vecinos realizan además la tradicional peregrinación hasta la Ermita de la Santa Cruz de Laguna de Negrillos.
  • San Isidro Labrador: como pueblo agrícola, celebran la fiesta del patrón el 15 de Mayo y suele haber una comida popular.
  • Cristo de la Vega: se celebra en torno al domingo posterior al 14 de Septiembre. Durante varios días el municipio acoge actos religiosos, actividades culturales, competiciones deportivas, conciertos, verbenas y encuentros populares que reúnen tanto a vecinos como a visitantes.
  • Corpus Christi.
  • Interkintos: se celebra a mediados del mes de Julio y es una fiesta en la que se celebran diferentes actos como un desfile por las calles, charanga, música, ruta de bares, photocall.

Mencionamos también a la Asociación Rural de Mujeres de Toral de los Guzmanes ‘Armut’, la cual promueve diversas actividades en el pueblo durante todo el año.

Agradecimientos: Begoña, guía del Museo del Botijo.
Fuentes: https://www.aytotoraldelosguzmanes.es